“…pero no hay competencia:
Solo existe la lucha por recobrar lo perdido
Y encontrado y perdido una y otra vez
Y ahora en condiciones que parecen adversas.
Pero quizá no hay ganancia ni pérdida:
Para nosotros solo existe el intento.
Lo demás no es asunto nuestro.”
T.S. Eliot, Cuatro cuartetos.
Gracias por hacernos saber que a Jaime Gil de Biedma también le dolía España. Espero que donde quiera que ahora esté no pueda ver cómo, después de vender nuestra tierra, nuestras playas, nuestras empresas públicas estratégicas, ahora intentan regalar nuestro sudor, nuestras horas de trabajo.
Me temo, amigos, amigo Jaime, que España somos todos, esa España que dices la hemos hecho todos y seguimos haciéndola. Y me temo, por ustedes, no por mí,que eso es lo que debe ser, lo que nos hace España y no otra cosa. Y a trancas y barrancas atravesamos la historia a nuestra manera igual que otros lo hacen a la suya. Y que lo malo, lo verdaderamente malo, sería que esto dejara de ser así y que todos acabáramos siendo una Norteamérica arrogante, una Alemania eficiente, una Francia elegante y culta. No hago apología de la chabacanería,hago apología de la identidad. Lo más que le sobra a España son españoles avergonzados de serlo,pienso a veces. Españoles, en nuestros gobiernos, en nuestras instituciones y en nuestros medios de comunicación que nos escupen, se escupen, a la cara, lo mediocres que somos y lo mejor que seríamos si fueramos como los alemanes, como los norteamericanos, como los franceses. ¡Viva la España de charanga y pandereta! Muera la España del crecimiento económico, del boom inmobiliario, de la sumisión a los mercados, de la deslocalización, de la productividad (más horas de trabajo, menos sueldo) del consuman, consuman, ...
Para ser español no es necesario ser fascista, llevar boina bajo un pelo que nunca se lava, hablar un solo idioma y mal, estar orgulloso de la propia ignorancia, hacer reverencias a los caciques y no bajar nunca de la altura de la meseta. Ejemplos: Pablo Picasso, Francisco Ayala, Manuel Azaña, Max Aub, Salvador Bacarisse, Ramón J. Sender, Néstor Almendros, Rafael Alberti, Severo Ochoa, Blas cabrera, Pedro Salinas, Luís Cernuda, Luís Buñuel, Oscar Domínguez, Claudio Sánchez Albornoz, etc.
No hablo de esa época. Hablo de todas las épocas. Hablo de España, país diferenciado de Europa, con su idiosincrasia, que incluye sus miserias y sus grandezas. Como, por otra parte, tienen todos los países de Europa. El nuestro, mal que les/nos pese
El poema de Gil de Biedma es una rabiosa actualidad. A pesar de los años transcurridos, no ha perdido ni un ápice de su fuerza. Por otra parte, no sé si son conscientes, Juanjo y Riforfo, que sus comentarios reproducen un viejo debate que ejemplificaron las posiciones filosóficas de Miguel de Unamuno y Ortega y Gasset: uno pretendía "españolizar" Europa, y el otro "euperizar" España. Es curioso cómo se repiten los argumentos a lo largo de la historia.
5 comentarios:
Gracias por hacernos saber que a Jaime Gil de Biedma también le dolía España. Espero que donde quiera que ahora esté no pueda ver cómo, después de vender nuestra tierra, nuestras playas, nuestras empresas públicas estratégicas, ahora intentan regalar nuestro sudor, nuestras horas de trabajo.
Me temo, amigos, amigo Jaime, que España somos todos, esa España que dices la hemos hecho todos y seguimos haciéndola. Y me temo, por ustedes, no por mí,que eso es lo que debe ser, lo que nos hace España y no otra cosa. Y a trancas y barrancas atravesamos la historia a nuestra manera igual que otros lo hacen a la suya. Y que lo malo, lo verdaderamente malo, sería que esto dejara de ser así y que todos acabáramos siendo una Norteamérica arrogante, una Alemania eficiente, una Francia elegante y culta. No hago apología de la chabacanería,hago apología de la identidad. Lo más que le sobra a España son españoles avergonzados de serlo,pienso a veces. Españoles, en nuestros gobiernos, en nuestras instituciones y en nuestros medios de comunicación que nos escupen, se escupen, a la cara, lo mediocres que somos y lo mejor que seríamos si fueramos como los alemanes, como los norteamericanos, como los franceses. ¡Viva la España de charanga y pandereta! Muera la España del crecimiento económico, del boom inmobiliario, de la sumisión a los mercados, de la deslocalización, de la productividad (más horas de trabajo, menos sueldo) del consuman, consuman, ...
Para ser español no es necesario ser fascista, llevar boina bajo un pelo que nunca se lava, hablar un solo idioma y mal, estar orgulloso de la propia ignorancia, hacer reverencias a los caciques y no bajar nunca de la altura de la meseta. Ejemplos: Pablo Picasso, Francisco Ayala, Manuel Azaña, Max Aub, Salvador Bacarisse, Ramón J. Sender, Néstor Almendros, Rafael Alberti, Severo Ochoa, Blas cabrera, Pedro Salinas, Luís Cernuda, Luís Buñuel, Oscar Domínguez, Claudio Sánchez Albornoz, etc.
No hablo de esa época. Hablo de todas las épocas. Hablo de España, país diferenciado de Europa, con su idiosincrasia, que incluye sus miserias y sus grandezas. Como, por otra parte, tienen todos los países de Europa. El nuestro, mal que les/nos pese
El poema de Gil de Biedma es una rabiosa actualidad. A pesar de los años transcurridos, no ha perdido ni un ápice de su fuerza. Por otra parte, no sé si son conscientes, Juanjo y Riforfo, que sus comentarios reproducen un viejo debate que ejemplificaron las posiciones filosóficas de Miguel de Unamuno y Ortega y Gasset: uno pretendía "españolizar" Europa, y el otro "euperizar" España.
Es curioso cómo se repiten los argumentos a lo largo de la historia.
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