sábado 26 de noviembre de 2011

LA REINA DE LA FIESTA

La verdad no tiene buena fama,
a nadie le interesa escucharla,
porque la verdad es fea y gorda.
Allá a donde va
es vituperada y silenciada
por la muchedumbre,
que no quiere ver estropeada su fiesta.
La verdad no es amable
y resulta incómoda en las reuniones,
es indigesta
para los glotones,
e incluso cuentan,
que muchos han muerto atragantados
por culpa de ella.
La mentira, sin embargo,
es refinada,
siempre va bien vestida
y adornada,
a su paso siembra admiración
ante los espectadores
y recibe aplausos desde el palco.
A decir verdad,
la mentira es muy seductora,
así que desconfía de quien te diga
que no la ama,
seguramente es un amante despechado.